domingo. 16.06.2024

El Gobierno ha rebajado cuatro décimas, hasta el 2%, su previsión de crecimiento económico para 2024, debido a una menor aportación de la demanda nacional y pese a una moderación del impacto negativo de la demanda externa.

Según el Plan Presupuestario enviado ayer por el Gobierno a Bruselas, en 2024 el crecimiento del PIB pasará a descansar en la demanda nacional, mientras que la demanda externa se verá debilitada por un menor tirón de los socios comerciales.

El consumo y la inversión en 2024 se sustentarán en el despliegue del Plan de Recuperación, el dinamismo del mercado laboral y la solvencia financiera de hogares y empresas, cuya deuda ha alcanzado niveles mínimos desde 2002.

Este año, el Gobierno prevé que el PIB cerrará con un crecimiento del 2,4%, tres décimas por encima de su anterior pronóstico, si bien la evolución de la economía española en los próximos meses estará influida por los conflictos geopolíticos y el impacto de la política monetaria contractiva del Banco Central Europeo.

En un comunicado, el Gobierno califica de "prudente" la previsión de PIB para este año y considera que las tensiones geopolíticas son "el principal factor de riesgo" por su impacto "sobre los mercados de energía y la actividad económica en Europa y a nivel mundial".

"El reciente incremento en los precios del petróleo y del gas vuelve a evidenciar que los costes energéticos se mantienen en una situación de volatilidad que puede afectar a la actividad y retrasar la vuelta de la inflación al objetivo a medio plazo", reconoce el documento.

Asimismo, asegura que la política monetaria está empezando a reducir la inflación pero también la demanda europea.

La tasa de paro caerá al 11%, con 700.000 empleos más. Para el conjunto de 2023 y 2024 el Plan contempla la creación de 700.000 empleos a tiempo completo, al tiempo que el desempleo continuará reduciéndose hasta situar la tasa media de paro por debajo del 11% el año que viene pese al incremento de la población activa hasta los 24 millones de personas.

La calidad de empleo mejorará, dice el Gobierno, con un incremento de la remuneración por asalariado, que crecerá a tasas superiores a las de los precios de consumo, "lo que permitirá que los trabajadores ganen capacidad adquisitiva durante este periodo".

Asimismo, se producirá una mejora de la productividad gracias a las reformas del Plan de Recuperación. El documento estima que el deflactor del PIB, indicador que mide el comportamiento de la inflación, habría acelerado casi dos puntos su crecimiento en 2023, hasta el 5,9%, debido a la importante caída de los precios de las materias primas importadas.

Para 2024, el deflactor del PIB (3,6%) y el del consumo privado (3,9%) mantendrán un comportamiento más similar y continuarán avanzando hacia el objetivo de inflación del 2 %. 

La previsión de crecimiento económico de España se rebaja al 2% para 2024