lunes. 06.02.2023

20D+1, entre el ‘efecto Kodak’ y la burbuja

Los partidos políticos, como las empresas, son organizaciones, y las organizaciones se parecen. Ríos de tinta corren analizando los resultados del 20-D. Bueno, de tinta, de voz, de imagen y de bits, que ahora todo es multimedia ;-)


Kodak fue una empresa hegemónica en el mundo de la fotografía; la tecnología y el ladrillo nos parecieron nuevos ‘El Dorado’ hasta que un día las cosas se torcieron. Dos partidos hegemónicos han dejado de serlo y dos nuevas burbujas están emergiendo.

 

Estas últimas parece que para quedarse, aunque no nos olvidemos de UPYD, del CDS, de la “Operación Roca” que ya prácticamente nadie recuerda o de la IU que pretendía el sorpasso. Cierto es, hay que reconocerlo con claridad, que pasar de 0 a 40 o más diputados es un resultado espectacular.


Del resultado de las elecciones hay análisis para todos los gustos, el papel lo aguanta todo. La intención de éste artículo, publicado en un digital económico, es obviar la crítica política para centrarnos en la crítica de las organizaciones bajo dos premisas: efecto kodak y burbuja.


¿Qué le pasó a Kodak? “En 1976, Kodak tenía una cuota de mercado del 90% de las ventas de rollos fotográficos y un 85% de la ventas de cámaras. Y aún así, el 19 de enero del 2012 -después de 123 años de haber sido fundada- se declaró en bancarrota” nos explican en un didáctico artículo ¿Qué pueden aprender las empresas del fracaso de Kodak? que nos permite aventurar algunas hipótesis de este proceso.

 

No se trata de hacer leña de árboles tambaleantes, que no caídos, pero sí debe tenerse muy presente que “si una empresa no toma decisiones, el mercado acaba tomándolas por la empresa”.  Nos lo recuerda Clarín desde Argentina, hablándonos de ”Kodak: el gigante que quedó fuera de foco” donde además añade: “estos directivos, que debían ser los “músculos” que ejecutasen el cambio, fueron los principales obstáculos”. Ahí lo dejo.


¿Y a qué vienen las burbujas? Nos dice la socorrida Wikipedia que una burbuja es “un fenómeno que se caracteriza por una subida anormal y prolongada del precio de un activo o producto, de forma que dicho precio se aleja cada vez más del valor real o intrínseco del producto”. No somos originales si nos referimos a Podemos o Ciudadanos como burbujas.

 

Es fácil convenir que ni los primeros ni los segundos sufren -todavía- los costes de la acción de gobierno, disfrutando de una idílica luna de miel en la que parecen tener soluciones para todos nuestros males y, ciertamente, una parte importantísima del cuerpo electoral les ha ofrecido el beneficio de la duda. Las pruebas del algodón en ayuntamientos y autonomías ya han empezado y pronto le tocará el turno al Estado. Tendrán que mojarse.


Ya hemos avanzado que no era nuestra intención un análisis político, sino más bien de funcionamiento de las organizaciones. La serendipia de Google nos ha llevado a una acertada contextualización: “el estallido de la crisis económica y los presuntos casos de corrupción que han lastrado la imagen de PP y PSOE provocaron el nacimiento de un nuevo partido, Podemos, y catapultaron a otro que ya existía pero que llevaba años haciendo política sin relumbrón en tierras catalanas, Ciudadanos”.

 

Un nuevo contexto, una inoperancia de los dos operadores principales, hartazgo o saturación de determinadas “experiencias de cliente” nos abocan a un caldo de cultivo para nuevos productos y nuevos operadores.


El 20-D debería ser, cual Pablo de Tarso, nuestra colectiva ‘caída del caballo’. ¡Bajémosles los humos! proponía El Roto días antes de las elecciones aunque no concretaba a quienes. En nuestro caso, procuremos tener “nuestros humos” en los parámetros adecuados para no creernos ni más ni menos de lo que somos y extraigamos dos moralejas: 1) Tu posición en el mercado no es eterna y 2) Lo nuevo puede ser diferente, incluso mejor, pero no será la panacea universal.


No sé porqué pero nuestra actual situación sociopolítica me recuerda un diálogo de “Alicia en el país de las maravillas”:¿Podrías decirme, por favor, qué camino debo seguir para salir de aquí?.El gato respondió: Esto depende en gran parte del sitio al que quieras llegar”.

 

20D+1, entre el ‘efecto Kodak’ y la burbuja
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