jueves. 06.10.2022
PETROLERO

Navantia Ferrol bota el primero de los dos floteles encargados por Pemex

Esta embarcación supone la primera botadura de esta planta en tres años y su vuelta al mercado civil tras 12 años centrado en trabajos militares.
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El astillero de Navantia en Ferrol ha botado el Buque de Apoyo a Plataforma o BAP (denominado comúnmente flotel) "Orgullo Petrolero", un encargo de la petrolera mexicana Pemex que supone la primera botadura de esta planta en tres años y su vuelta al mercado civil tras 12 años centrado en trabajos militares.

 

Coincidiendo con la pleamar, sobre las 16:10 la madrina del BAP, Victoria Eugenia Aguiar Meugniot, mujer del jefe mexicano del programa de estos barcos, rompía la botella tal y como marca la tradición.

 

"Orgullo Petrolero", junto con otro barco gemelo que construye en Vigo el astillero Barreras y que será botado próximamente, forma parte del compromiso anunciado en septiembre de 2012 entre los astilleros gallegos y PMI, el brazo internacional de la petrolera mexicana.

La concreción del acuerdo no se hizo hasta enero de 2014, cuando Pemex anunció que los dos floteles se construirían en los dos astilleros gallegos por unos 150 millones de euros cada buque.

 

La construcción de "Orgullo Petrolero" arrancó el 22 de mayo del 2014 con el corte de chapa y en la actualidad se encuentra al 65%, ya que tras la botadura quedan pendientes trabajos relacionados con la instalación de tubería, cableado de sistemas, así como los sistemas de generación de energía, propulsión, comunicaciones y las pertinentes pruebas de mar.

 

El BAP, denominado comúnmente flotel, es un buque de alojamiento de personal que trabaja en las plataformas petrolíferas. Su diseño permite albergar a 699 personas y se caracteriza por su capacidad de posicionamiento dinámico DP3.

 

Tiene 131,2 metros de eslora, 27 metros de manga, un peso muerto de 7.000 toneladas y cuenta con una pasarela telescópica de alta capacidad para permitir el acceso seguro de los trabajadores a las plataformas petrolíferas, así como con un helipuerto.

 

Según Navantia, la construcción de BAP supone un millón de horas de trabajo, además de 130.000 de ingeniería lo que se traduce en carga de trabajo hasta el 16 de julio del 2016, fecha prevista para su entrega.

 

Tras la botadura, el jefe del programa BAP de Navantia, Antonio Sánchez destacó el hecho de que el astillero vuelva a la construcción civil pero recordó que quedan 11 meses por delante para cumplir los compromisos.

 

Por su parte, el jefe del programa por parte de PMI y Pemex, Maximiliano Córdova, resaltó las características del buque y desmintió que se vayan a vender a terceros tanto este flotel como el que se está construyendo en Barreras, que se llamará "Reforma Pemex".

 

En cuanto a futuras colaboraciones entre Navantia y la petrolera estatal mexicana, Córdova afirmó que cuando se firmó este contrato "el panorama internacional era muy distinto".

 

"El (precio) crudo mexicano está al 30% de lo que estaba cuando se firmó", dijo, por lo que no confirmó futuros contratos pero si mostró su intención de contraer nuevos acuerdos con Galicia.

 

Antes de la botadura, en un acto institucional, los presidentes de Navantia, José Manuel Revuelta, y de la filial de Pemex PMI, José Manuel Carrera, destacaron el trabajo del astillero público.

 

El presidente de PMI, que calificó la jornada como memorable quiso agradecer el trabajo realizado a técnicos e ingenieros que "pusieron el alma, cuerpo y corazón. Valoramos mucho su esfuerzo a través de un trabajo duro, a veces, no en las mejores circunstancias".

 

Por su parte, el presidente de Navantia, José Manuel Revuelta, resaltó que con este encargo se vuelve a poner en el mar un buque civil de apoyo a plataformas de altas prestaciones.

 

Asimismo, agradeció a Pemex y a la Xunta de Galicia la colaboración y confianza prestada y también tuvo palabras para los trabajadores del astillero y de las empresas auxiliares, a quienes animó a seguir poniendo lo mejor de sí mismos en este proyecto, "que será escaparate de vuestro saber hacer".

 

Revuelta recordó otros "ambiciosos proyectos" en marcha para la planta ferrolana, como algunos para la Armada y otros para Iberdrola y otras compañías, que "son un ejemplo del proceso de transformación de Navantia en los últimos dos años para que la empresa sea más sostenible", afirmó.

Navantia Ferrol bota el primero de los dos floteles encargados por Pemex
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