sábado. 03.12.2022
ANÁLISIS

Las empresas españolas crecen en el extranjero pero no aumentan su rendimento

Es la conclusión del análisis sobre la expansión exterior de grandes empresas nacionales durante el periodo 1996 al 2007
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La internacionalización de las grandes empresas españolas permitió que aumentaran su tamaño y que lideraran nuevos mercados, pero su rendimiento para los accionistas fue 'claramente insuficiente', ya que las compras se produjeron en la fase alcista del ciclo a precios con primas significativas.

 

 

Esta es la principal conclusión que se extrae del libro 'La internacionalización de las grandes firmas españolas a través de adquisiciones'  del profesor de la Escuela de Organización Industrial (EOI) Avelino A. Vegas, que analiza la expansión exterior de estas empresas mediante adquisiciones entre 1996 y 2007 para medir cómo ha afectado a los accionistas, así como la resistencia posterior a la crisis.

 

 

El texto destaca, entre los factores del entorno económico que más contribuyeron a la internacionalización, los excelentes resultados de las propias empresas en un mercado con fuerte demanda interna, la fortaleza de las cotizaciones en la bolsa y los bajos tipos de interés.

 

 

Vegas señala que la internacionalización se limitó a un número reducido de firmas, fundamentalmente en los sectores de banca, telecomunicaciones, energía y construcción.

 

 

Asimismo, indica que en muchos casos los acuerdos incluían opciones de compra posteriores para la toma de control por parte de la compañía española.

 

 

Según el autor, este hecho, además de prudencia al entrar en un mercado desconocido, denota una firme vocación de gestión de la empresa adquirida.

 

 

Las principales zonas geográficas a las que se dirigió la inversión fueron Latinoamérica y Europa, sobre todo, Reino Unido, con algunas incursiones en Estados Unidos y Canadá.

 

 

Vegas incide en que en varios casos las firmas sobre las que se basó la expansión en el país de destino fueron diferentes a las inicialmente adquiridas, al aparecer oportunidades de comprar entidades de mayor tamaño o más adecuadas a la estrategia de inversor.

 

 

El autor afirma que el hecho de que la mayoría de la expansión fuera en países emergentes dentro de una misma región, con economías conectadas entre sí, redujo el efecto de diversión geográfica del riesgo, que fue compensado con la posterior expansión a Europa y en menor medida a Estados Unidos.

 

 

También asegura que la primera parte de la crisis (años 2008 y 2009) fue benigna para las firmas españolas internacionalizadas, con menor caída de resultados y del precio de sus acciones, mientras que la segunda (entre 2010 y 2012) hizo retroceder gravemente al índice español, que en los cinco años de recesión fue uno de los peores del continente.

Las empresas españolas crecen en el extranjero pero no aumentan su rendimento
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